Marta Arce, judoka paralímpica con dos 'platas': "Las derrotas son parte de la vida y tú eliges qué hacer con ellas"
La atleta invidente ha compartido su experiencia vital con los emprendedores murcianos en el CEEIM: "Para emprender no vale cualquiera. Hay que abrazar el sufrimiento y disfrutarlo"
Quien espere un discurso de bonitas frases motivacionales de Marta Arce, se equivoca de persona. La deportista vallisoletana, medalla de Plata en los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004 y Pekín 2008 y medalla de Bronce en Londres 2012, entre otras muchas condecoraciones deportivas internacionales, habla claramente de las derrotas y los obstáculos, pero también de cómo les ha sacado partido fuera y dentro del tatami.
Como buena "peleona", sigue compitiendo al máximo nivel.
¿Plan riguroso de entrenamiento una vez más?
Ya no son las palizas de hace años, que era algo tremendo. Ya estoy más mayor.
¿La edad enseña a gestionar mejor las fuerzas?
Exacto. A poner prioridades. Y a saber cuándo parar y descansar y decir yo ya he hecho más que suficiente, porque ya tengo mucho trabajo acumulado.
En tu conferencia en Murcia hablas de 'la actitud del éxito', ¿en qué momento de tu vida entendiste que la actitud pesa más que el talento o las circunstancias?
La verdad es que creo que mi vida es un compendio de aprendizaje reiteradamente. Necesitamos mantener una buena actitud, porque es lo único que depende de nosotros cuando las cosas van muy mal.
¿Recuerdas que hubiera un momento en tu vida que hiciera 'clic' en tu actitud vital y te abriera el camino que después has llevado?
Más que un momento puntual, fue una etapa. Sí es verdad que hay un momento, cuando pierdo el oro...o gano la plata en Pekín, según se mire. Según la actitud con la que quieras mirarlo. Eso me condicionó un poco, pero la verdad es que fue más bien un proceso, más que un 'clic' de un día para otro.
Sobre todo noto el resultado a largo plazo que ha habido en mí, en mi forma de tomar las cosas. Y cómo eso me ha ayudado a lo largo de los años.
¿Es una ventaja de la madurez?
Eso pensaba antes, pero hay gente por ahí muy mayor que no ha aprendido nada.
Sueles destacar a veces casi más las derrotas y los obstáculos en una carrera, sobre todo la tuya deportiva, ¿qué aprendizaje de tus derrotas te ha resultado más útil, que un emprendedor pueda aprovechar?
Es que las derrotas forman parte de la vida, y son inevitables muchas veces. Y tú puede elegir qué hacer con esa derrota. Te tocan unas cartas y eliges cómo aprovecharlas. Te amargas o te espabilas. Entonces, es mejor elegir espabilar.
Un amigo que hacía judo me decía que ahí aprendes a usar la fuerza del adversario a tu favor, ¿cómo puede un emprendedor aplicar esa enseñanza para, por ejemplo, transformar una crisis o un error en una palanca de crecimiento?
Pues depende si la crisis la has generado tú o la ha generado tu competidor. Cuando estás haciendo algo de modo incorrecto y el problema eres tú, lo tienes que resolver de alguna manera. Al final es el mismo proceso, pero cambia un pelín. Porque de la competencia puedes aprender. Ver cuáles son sus puntos para encontrar un nicho de mercado, por ejemplo. Y que sea ligeramente diferente, o haciendo algo que no está cubierto. Pero si la crisis la has provocado tú, la gestión es distinta.
¿Qué les dirías a quienes sienten que emprenden un proyecto con desventaja, porque disponen de menos recursos que el resto para lograr sus objetivos?
Creo que cuando uno decide emprender, tienes que haber hecho un trabajo de reflexión previo importante y de autoconocimiento. Y si has decidido emprender sabiendo que estás en desventaja, pues te toca trabajar más que los demás probablemente. Llegarás al nivel tal vez un poco más tarde, o tendrás que dar más vueltas para llegar al mismo sitio.
Hay otros con más recursos, pero puede más la voluntad y la disciplina muchas veces que los recursos. Porque a veces son más importantes las ganas de trabajar que los recursos.
¿Cómo convivir con una desventaja determinante sin que te paralice? ¿Qué te ha ayudado a no tirar la toalla cuando has sentido esa tentación, a mantenerte en pie?
En mi caso tiene mucho que ver con que soy muy reaccionaria. Soy muy peleona y me crezco ante la adversidad. Hay gente a la que le pasa. A mí me dicen no vas a poder, y no es posible una provocación más grande que esa, que me digan que no voy a poder. Entonces sacas recursos de donde no los hay. Desde el punto de vista de la discapacidad no te queda más remedio que luchar, porque esa desventaja va a estar ahí siempre.
No se va a solucionar. Somos lo que somos y tenemos lo que tenemos. Se trata de dejar de mirar lo que no podemos hacer y mirar el talento, que sí que hay.
Si tienes una desventaja, pero aun así te has metido en este lío de emprender, será porque también sabes algo. No es cuestión de suicidarse emprendiendo. No vas a cometer un montón de errores, porque eso no será una desventaja, sino quizás un planteamiento erróneo.
Y debes saber cuándo es el momento de cambiar de estrategia.
Sí, eso tiene mucho que ver con la capacidad de adaptación. La vida es adaptación, saber cuándo moverse, estar atento, innovar. Yo ahora noto cómo cuesta mantenerse al día en tecnología.
¿Os está ayudando la IA a los deportistas de alto rendimiento?
A los deportistas no sé, pero veo que hay muchos ciegos que se están comprando las gafas de Meta, así que supongo que ayudarán.
¿Te va la tecnología?
Toda la que pueda. me encantan los gadgets, pero yo quiero que sean como Jarvis.
¿Ves similitudes entre un tatami paralímpico y una empresa que quiere crecer rápido y va tomando decisiones bajo presión?
Creo que el alto rendimiento deportivo y la empresa comparten todos los aspectos. Al final, se parece mucho a una competición y a un entrenamiento, porque requiere planificación, asesoramiento, entrenadores. Y desde el punto de vista de la actitud, más todavía. Los deportistas tienen muchos bajones. Hay cosas que controlamos y otras muchas no podemos controlar. Creo que el que las cosas vayan bien tiene mucho que ver con mantener una actitud positiva, con tender a la excelencia y no ser exigente, tener paciencia. Cuando yo salgo del tatami, muchas veces tengo que hacer una técnica directamente, tengo que poner comidita para provocar al otro para que venga.
Ese trabajo de estrategia hay que planificarlo, hay que pensarlo, y no actuar a lo loco y no ponernos a hacer cosas porque creemos que vamos a tener una idea gloriosa, pero sin dedicarle el tiempo suficiente.
Siempre que te sabes el coste de producción, compensa la innovación.
Hubo un debate reciente con una famosa psiquiatra, que defendía aquello de 'querer es poder', pero tuvo una respuesta en contra, ¿qué mito sobre el éxito te gustaría desmontar?
Yo parto de la base que, cuando hablo de la actitud del éxito, lo primero que aclaro es que yo entiendo el éxito como la capacidad de ser feliz. No como salirme siempre con la mía, porque eso no es posible.
Yo no he ganado nunca una medalla de oro en los Juegos, pero he aprendido a disfrutar del día a día, porque la competición es un día. La medalla la ganas un día, y al día siguiente, ¿qué? Ahora, ¿qué vas a hacer con tu vida?
Que yo pueda haber entrenado muchísimo, y que la otra sea una mala bestia que me mande a la luna, y punto pelota. Eso no desvaloriza todo el trabajo que has hecho hasta llegar ahí. Entonces, ¿qué es el éxito? Pues ser capaz de ser feliz, y para ser feliz hay que estar en paz. Y para estar en paz, hay que tratar de vivir en la excelencia personal. Ser honestos con nosotros mismos, hacer las cosas bien, hacerlas con gusto, con cariño. Entonces, cuando luego veo maldad, digo bueno, es que yo lo he dado todo. Si no ha salido, ya está.
pero si has estado flojeando, perreando, recortando y dejaste de hacer aquello, pues al final las cosas no salen, claro.
Eres deportista de alto nivel, madre, fisioterapeuta, coach... ¿cómo gestionas la energía y el foco para no perderte en esa multitarea en la que estamos casi todos, pero que pesa especialmente a los emprendedores que empiezan?
Lo importante es cada etapa. No es lo mismo dos meses antes de los Juegos Olímpicos, que ahora, cuando las competiciones puntúan poco. Tienes que priorizar en cada momento. Y luego, claro, si tienes un problema con tu hijo adolescente, pues que no te afecte, aunque lógicamente te va a afectar. Lo importante para mí es luchar con esas emociones para evitarlas, porque no me vienen bien en ese momento, porque eso va a peor. Se hace más bola. Es que voy a salir a competir yo y mis problemas personales.
Así que voy a intentar dejarlos ahí esos minutos en los que voy a pelear con esa bestia feroz, pero claro, somos seres humanos. Creo que cuando vas a emprender, tienes que ser consciente de que te espera una paliza de muerte, como antes de unos Juegos. Y que no va a ser fácil. Y abrazar el sufrimiento, que es lo que hace el deportista. Y disfrutarlo, porque si no, no merece la pena. Es que para emprender no vale cualquiera. Tienes que querer. Es como la sarna con gusto. pero hay que estudiar si te compensa, alinear nuestros valores. No puedes emprender si estás esperando gemelos. Tal vez no sea el momento.
Otro de los contrincantes a los que hay que enfrentarse es la falta de confianza de los demás, porque tanto en la discapacidad como en la empresa, a veces suena eso de 'no lo vas a conseguir' o 'esa idea es descabellada'.
Sí, sí, sí. Es algo de lo que hablo en mis conferencias. A mí me ha llegado a afectar muy negativamente. Tener un entrenador que no tiene expectativas, y te lo transmite en cierta manera, aunque tendría que ser la figura de apoyo y autoridad. Tú notas que no cree en tus posibilidades, pero también me ha influido positivamente cuando un entrenador sí ha tenido expectativas. A veces hay que vivir esa experiencia para darte cuenta de cómo te afectan esas situaciones. Y entonces, cuando ya lo sabes, tener cuidado para no dejarte arrastrar. Yo lo comparo con lo que nos pasa a las mujeres desde un punto de vista vital, de las expectativas que tiene su familia, de cómo te educan, y cómo afecta eso a tus expectativas de vida. Las mujeres muchas veces no eligen las carreras STEM, dicen que por falta de interés, pero ¿qué fue antes el huevo o la gallina? O porque culturalmente ya tienen unos estereotipos que no encajan, como lo de abandonar el deporte en la adolescencia porque no quieren que les salgan músculos. Y si ves las cifras, hay un porcentaje muy grande de personas con discapacidad que no consiguen un puesto de trabajo. Hay muchas instalaciones a las que no puedes acceder porque no están preparadas, y eso hace que no te sientas acogido en esos entornos. Y esa sensación de que el entorno no está preparado para ti, te está diciendo que no te abrazan. Y eso, al final, te va diciendo que ese no es tu sitio. No te lo dicen con palabras, pero al final eso cala en las personas. Te puede acabar bajando la autoestima, te hace perder confianza.
¿Y ahí es cuando sale el instinto peleón de Marta Arce?
Sí, pero también han sido muchos años de víctima de todo eso. Pensar que yo no valía, que no lo merecía. Cuando estás en un entorno no accesible y tienes que pedir un no sé qué, un no sé cuántos, y estás molestando, porque eres la única que necesita esas cosas. Y porque tú eres siempre la que no puede hacerlo sin dar problemas, ¿sabes? Al final, te hace sentir insignificante, pequeño, poco valioso, que no aportas, que solo das problemas.
Así es como funciona la sociedad. Y luego tienes que reinventarte, ponerte a luchar para que se respeten tus derechos. Y no todo el mundo tiene esa fortaleza, ni tiene por qué tenerla. Cuando consigues hacer algo pareces un superhéroe, pero probablemente has tenido que discutir con mil personas antes.