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Mario Tascón: "Va a primar un modo de comunicar más emotivo, de cuidados y valores"

Mario Tascón: "Va a primar un modo de comunicar más emotivo, de cuidados y valores"

El experto en comunicación y medios digitales ha elaborado para la Fundación Isaac Peral, con la que colabora el INFO, el guion del cómic sobre la vida del creador del primer submarino torpedero

A los 132 años de la botadura del submarino Peral, se imprimió en los primeros días de septiembre de 2020 el cómic que recrea el desafío que encaró con determinación de acero el científico cartagenero. El guion de Mario Tascón y Ana Cermeño dan vida a las ilustraciones de Raúl Arias para la edición realizada a iniciativa de la Fundación Peral, promovida por el INFO para el impulso del ecosistema industrial y tecnológico de la Región.

En un momento crítico de la historia, en medio de la peor pandemia conocida, evocar al emprendedor de voluntad inquebrantable, que cultivó su pensamiento creativo en otro tiempo de adversidades, es "una referencia necesaria", según el experto en comunicación, medios digitales y contenidos Mario Tascón. Ha buceado en la vida del innovador Peral hasta las profundidades de los viejos periódicos de la época para hilar su asombrosa historia de creador concienzudo.  

Tascón ha sido presidente de la Fundación del Español Urgente (Fundeu), fue director adjunto de El Mundo, dirigió los contenidos digitales del grupo Prisa, y ha creado la consultoría de comunicación Prodigioso Volcán. Consultor de empresas como la Agencia EFE, Fundación Telefónica, Clínica Universitaria de Navarra y Farmaindustria, es toda una referencia en comunicación, periodismo y enseñanza. Y, como él mismo asegura, en estos tiempos inciertos "necesitamos referencias" para fortalecer el emprendimiento y la innovación. 

¿Qué le ha enseñado Isaac Peral al acercarse a su figura para elaborar el guion del cómic?

Un montón de cosas. Lo conozco desde hace tiempo. me interesó lo que hizo y cómo lo hizo. Tuvo un periodo de emprendedor muy interesante en un momento crucial, que fue el fin del imperio y el comienzo difícil de la modernidad.

Me llamó la atención la resiliencia, su capacidad de trabajo hasta un punto obsesivo. No le para nada, con una gran capacidad de reinventarse. Peral es en su momento el hombre más popular de España por ser científico, que es muy raro. No sé si pasa con personajes como Margarita Salas ahora o, en su día con Einstein, que fue recibido como una estrella del rock cuando llegó a Nueva York.

Peral es la esperanza de España. El recibimiento que tuvo después de pasar las pruebas del submarino fue una manifestación de júbilo popular. Y después de probar su éxito, recibe el palo precisamente de sus propios compañeros, pero no se hunde en la depresión absoluta. Deja la Armada, se reinventa como emprendedor y empresario. Me parece épico. Es el patriotismo hasta las últimas consecuencias. Le llegan a ofrecer sumas millonarias por su invento, irse a Inglaterra a trabajar en una industria que no es pobre. Y en cambio, él aguanta. Y lo dice: "Este invento no es mío. Es de mi patria". El patriotismo es más un asunto de lealtad a las ideas. Él es militar, y eso puede ser el equivalente a la lealtad a los tuyos, a la proximidad a la que hemos vuelto a mirar en la pandemia, a lo de cerca. El tiempo lo engrandece.

¿Necesitamos muchos Peral?

Creo que sí. Me interesó hacer el cómic ahora. Los periodistas siempre buscamos perchas, y los aniversarios son buenos. El suyo ha sido a los 125 años de su fallecimiento. No es redondo, pero el momento tenía más que ver con cuándo se necesitan las cosas. Este es un tiempo en el que necesitamos referencias, y Peral lo es. Él consigue reinventarse. No es tanto el inventor del submarino, sino el ganador de una carrera tecnológica, como si en computación cuántica, compitiendo con los chinos, un español con una exigua ayuda logra lo inesperado. En aquella carrera por construir el submarino estaban todos, sobre todo los ingleses. El mismo día de la botadura del Peral, se hunde un torpedero Nordenfeldt -industrial sueco- en la costa de Noruega. Hay un personaje, Zaharoff, un comerciante de armas, que es un verdadero señor de la guerra. Tiene untados a todos los gobiernos e incluso lo detienen en los astilleros de Cádiz espiando. El episodio lo encontré en un breve del Diario de Cádiz. He estado rastreando los periódicos de la época. Es un momento en el que aún no se ha inventado el vuelo, que es, junto con el reto de sumergirse en el mar, los dos desafíos de la humanidad. Y Peral pensó en esta nave de acero capaz de sumergirse y disparar. Y pensó en todo. Dejó unos agujeritos para que, cuando tuvieran que salir a cubierta, como era una superficie redonda de la que era fácil caerse, pudieran colocar una balconada. Es un prodigio de pensamiento. Se nota que lo hace un científico. Tiene hasta baño, que lo llaman jardín. Ese salto al mundo de los emprendedores quería contarlo. Contar su dificultad, cómo resurge, como el ave fénix. Si hubiera vivido más, hubiera sido uno de los empresarios más potentes de Europa desarrollando la segunda revolución industrial.

Mientras que la industria extranjera le hace grandes ofertas de trabajo, en su país le ponen las cosas más difíciles que a cualquier otro, ¿es un lastre que arrastramos a la hora de valorar el talento propio?

Es un tópico que es verdad. Tenemos una extrañísima cultura que, por la envida y por no valorar lo cercano, provoca lo que no pasa en otros sitios, donde valoran la inventiva. Muchos españoles triunfan primero fuera. A Ferrán Adriá se le empieza a dar valor cuando es portada del New York Times. Fuera le hacen la ola. Hizo una exposición de dibujos suyos en Nueva York, donde recibió unas críticas fabulosas, y aquí, en Arco, solo obtuvo críticas negativas.

Peral sufrió mucho con esto. Parte del fracaso del submarino es por la envidia de sus compañeros y jefes. Y eso que coincidió con un ministro de Marina que era de Cádiz, Beránguer, que tenía que conocer a Peral y a su familia. Y, en cambio, es uno de sus principales enemigos. Incluso le publican los planos. Es un boicot clarísimo.

Es inevitable ver a Peral en los ingenieros que hoy trabajan en robótica, en Internet de las Cosas o en Big Data, ¿cree que la financiación de las ideas ya no deja en dique seco los buenos proyectos?

Los problemas siguen siendo muy similares. Primero, la dificultad de lo público, que es claramente la misma. Desde que se hace una solicitud, se queda luego todo perdido en los trámites de la burocracia, hasta que se libera el dinero, Eso lo trasladas al año 2020 y muchos verán su caso. A Peral quiso ayudarle un empresario argentino y casi le hacen un consejo de guerra pensando que lo estaban comprando.

Es una de las lecciones de Peral. Ahora que estamos con lo de los fondos europeos, debería existir una cosa que se llame el 'comodín Peral'. Si crees que la administración te está tratando injustamente, que pudieras pedir el 'comodín Peral', y una comisión revisara tu caso como en una segunda instancia.

¿Por qué esa incomprensión con el innovador? ¿Hay algo del síndrome de la caverna de Platón, un miedo al cambio?

La gente no le tiene miedo al submarino. Es popularmente aceptado. Peral era la esperanza de España, que había perdido las colonias, la pobreza en casi todo el país era tremenda y solo parte del norte avanzaba en la revolución industrial. Los que se atreven emigran a América.

Él es un héroe popular. El submarino se celebra. Hay zarzuelas que se llaman Peral, botellas de licor, fósforos. La envidia sí le daña, como a todo el que triunfa, al que destaca.

¿Cree que, a pesar de todo, España sigue siendo un país de inventores y emprendedores?

Sí. No deja de ser un país con relativamente buena educación. Aquella frase de Unamuno de 'que inventen ellos', aún nos pesa. Y no es del todo verdad, pero también es evidente que inventar en España sigue siendo complicado. La Fundación Cotec para la Innovación nos da 3 décimas más, pero los demás países han subido 5 décimas. Cada vez nos vemos más lejos de los países que nos llevan ventaja.

Uno de nuestros expertos en Inteligencia Artificial se ha ido a China, y dice que volvería a España, pero que en China pide una máquina y, en una semana, le entregan tres, mientras que en España le llega al año. España sigue siendo un país de gente que sabe salir adelante con creatividad, aunque quizá más desordenados, aunque sea un tópico. Y cada vez hay más mujeres como Margarita Salas. A la presentación del cómic acudió la directora de Motores de Navantia, que es una mujer. A pesar de Unamuno, España sigue siendo un país de pioneros, con expertos en Inteligencia Artificial, tecnología y Óptica, por ejemplo.

¿La pandemia exige a las empresas más creatividad que nunca?

A todos. A las empresas y a la sociedad, porque es una situación insólita y esperamos que no se repita en cien años. Exige creatividad por muchos lados. Ha cambiado las formas de trabajar, y muchos de esos cambios van a ser permanentes. El teletrabajo se ha demostrado útil. Esas semanas de 4 días de oficina más uno en casa parece que van a ser normales y van a mejorar la conciliación. Nos replanteamos la manera de estar en casa y de distribuir los espacios. En la industria, la gestión de las oficinas está cambiando. Ahora las empresas están ocupadas al 10% en los casos que no precisan la presencia física. Vemos la necesidad de adaptar lo que tenemos.

Peral sabía mejorar lo que tenía. He visto cómo se ha adaptado una empresa murciana de sofás, que empezó a fabricar mascarillas. Otro ejemplo es el de Paradores, que decidieron abrir al completo para el turismo nacional. Se atrevieron, en vez de dudar como otros, y han tenido un año récord. Supieron ser creativos.

¿Qué aconseja al empresario que tiene que reinventarse?

Lo más difícil es tomar las decisiones teniendo en cuenta un futuro que pronosticamos, que puedes visualizar, pero ahora es más impredecible que nunca. Creo que, pasado el susto, hay que intentar pensar en las necesidades de la gente, en qué puedo ofrecer yo que sea necesario.

Estamos en un retorno a lo cercano, a las bibliotecas de tu barrio, al mercado, donde te fijas en un puesto que antes no habías visto. Si percibes esas señales, puedes pensar en qué hacer tú ante todo esto.

Un emprendedor tiene ahora que convencer al inversor o a una ronda de inversores, como Peral tuvo que hacer ante el ministro y ante la reina, ¿qué hace que creamos más en unas personas que en otras por su modo de comunicar?

La comunicación es una asignatura pendiente de la ciencia española y del emprendedor. A veces no se les entiende. Los norteamericanos lo saben hacer muy bien. En España somos peores. No se le da valor, y es un buen momento para recuperar la comunicación que va a hacer que te entiendan.

La otra signatura pendiente es la investigación. Confiamos como país en las ocurrencias, en las corazonadas, pero las grandes ideas requieren un conocimiento de la materia muy grande. Peral llevaba años haciendo cálculos científicos. Solo el que domina el tema puede hacerlo, y no al que se le ocurre. Las estrategias de comunicación como el 'Design Thinking' me ponen nervioso porque cómo se me va a ocurrir algo en unas horas sobre algo que no conozco en profundidad. Solo puede que funcione si el grupo es de especialistas diversos.

¿Los empresarios están cuidando más su comunicación con la crisis sanitaria?

Ahora aún no, porque estamos aún con el susto. A nivel interno sí ha habido un resurgir, porque tenemos que comunicar con todo el personal que antes estaba en un mismo edificio, pero que ahora está en sus casas. Va a ser muy necesaria la comunicación. Primero una comunicación de emergencia, relacionada con la pandemia, con el uso de la mascarilla y la seguridad. Esto nos va a quedar un tiempo, porque es un cambio de hábitos, y no hay nada más difícil de cambiar que un hábito.

Y luego la comunicación relacionada con las necesidades de la población, aunque ahora andamos hay que tener cuidado con no confundirlas con los deseos.

¿Qué estrategias de comunicación le han llamado más la atención durante la epidemia?

Bankinter hizo una campaña muy emotiva. Le darán premios el próximo año. La comunicación interna de BBVA ha sido muy buena, tanto a sus afiliados como a sus clientes de manera directa. Y la interna del Banco Sabadell.

La pandemia ha impulsado con fuerza la digitalización, pero ¿qué debemos vigilar para evitar efectos negativos, tanto a nivel social como a nivel empresarial?

Debemos ser conscientes de que esto que hemos pasado ha sido una prueba de fuego, y la realidad les ha dicho que no estaban en realidad digitalizados. España ha suspendido en general. Solo la banca se encontraba mejor, aunque unos más que otros, igual que los seguros y la distribución, que ha funcionado bien.

La administración pública ha demostrado que no estaba preparada. Solo una parte de Hacienda. Yo solo he podido hacer gestiones digitales con mi banco, en cambio he tenido que hacer presencialmente dos certificados. La administración ha sido uno de los grandes fracasos, y ahora tiene que correr para recuperarse y ver elementos que hay que vigilar, como los temas de salud.

España estaba siendo pionera en el derecho a la desconexión digital, que es importante porque si trabajas en casa de pronto te puedes encontrar con clientes que no son sensibles y te convocan a reuniones por Zoom a las 6 de la tarde o te mandan correos de madrugada.

¿Cuáles serán las tendencias en comunicación en esta etapa Covid y postCovid?

Todo lo que nos ayude a convivir con el virus. La primera idea es que esto va para largo. Hay que cambiar de registro para no pensar en el corto plazo. Prepararte para durar. Esto va a necesitar una comunicación más dinámica y nos obliga a tener en cuenta la tasa de contagios en cada momento, es decir, prever un escenario para una incidencia alta y otro para una incidencia baja. Los parámetros a incluir en los planes de comunicación tienen que ser dinámicos, no fijos. Que un cambio no te pille por sorpresa. Hay que tener en cuenta que aumenta la sensibilidad con los temas de salud, con la salud mental, pues saldrán problemas de depresiones incluso en niños.

Por otro lado, esto va a ser la puntilla de la prensa de papel, pero se aprecia un reverdecer de la radio y de los podcasts, además de una confirmación de la televisión como medio dominante.

En la comunicación van a influir formatos como el cómic como instrumento inusual pero muy eficaz. No necesitas ser solo digital para tener impacto y poner en valor a un personaje de una manera diferente. Va a predominar una manera de comunicar más emotiva, que esté relacionada con curarse el alma de los rasponazos de esta epidemia. Necesitamos cuidarnos, la cercanía, el cuidado. Prima la búsqueda de valores propios, con los que empatizas. Necesitamos héroes como Peral, que tengan un pensamiento. No superhéroes. No voy a empatizar nunca con Superman. Si acaso con Clark Kent, que es un periodista con gafas, uno de los míos.

Para un experto en comunicación, ¿cómo se ve desde fuera la región de Murcia?

Este país es muy 'madridcéntrico'. Si algo no pasa en Madrid, es que no pasa. En unos años se ha visto un empuje fuerte de la industria murciana. Pienso en Navantia y MTorres en el entorno de la Fundación Peral, pero también en la industria agroalimentaria, que es tremenda. A pesar de la crisis se va a recuperar porque la demanda externa de las huertas tenderá a aumentar.

Otros asuntos se ven más complicados, como lo relacionado con el mar como ejemplo del cambio climático en relación con el hombre. Es una mancha negra en la Región.

Por otro lado, es una de las comunidades uniprovinciales de España, y piensas que por algo será, porque tiene fuerza. Cartagena con sus cantones ha tenido una noción de ser distintos, de tener gobierno propio. Sin embargo la potencia industrial es muy desconocida.