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Decodesk patentó al inicio de la epidemia una mampara portátil y donó 300 piezas a centros sanitarios

Decodesk patentó al inicio de la epidemia una mampara portátil y donó 300 piezas a centros sanitarios

Pedro Pablo Carrillo, CEO del fabricante de elementos arquitectónicos decorativos, destaca la especialidad como valor competitivo: "Fabricamos un producto tan especial que llenamos nuestro pequeño hueco de mercado"

Sobre el poder de la adaptación ya escribió Darwin hace un par de siglos. Los famosos pinzones que el naturalista describió en las islas Galápagos poseen picos adaptados al alimento allí disponible. Una mínima desviación puede ser fatal para su supervivencia. Para sobrevivir en épocas de cambios, el científico inglés fue siempre una inspiración desde que reconoció que se había convertido en "una máquina de observar hechos y sacar conclusiones". La pandemia ha sido un campo de ensayo del espíritu emprendedor y, para los que llevaban años en la conquista de mercados, de innovación para la supervivencia.

Cuando la epidemia generó el parón de la actividad empresarial en casi todo el mundo, en una fábrica de elementos arquitectónicos de Santomera hallaron la manera de sacar partido de un material almacenado para emplear sus conocimientos en ayudar a los que se enfrentaban al virus en su mayor virulencia. La empresa era Decodesk y generó una patente murciana en plena pandemia. "Teníamos partidas de policarbonato y pensamos en ser útiles, así que fabricamos nuestro propio modelo de mampara de protección", explica el CEO de la firma, Pedro Pablo Carrillo. Donaron 300 piezas, valoradas en más de 30.000 euros, a los centros de salud de la Región y a comercios locales de Santomera hasta que finalizaron el 'stock'.

Con el freno a su actividad habitual, detectaron la nueva necesidad social y se emplearon a fondo en la evolución del diseño. Según el gerente, la mampara individual y portátil de marca Decodesk es el resultado de "un análisis de fluidos que ha demostrado cómo el plano inclinado desvía hacia abajo las gotas que expulsamos al toser o hablar". Es una solución apilable, ligera y de bajo coste. "Sería válida para no tener que reducir el aforo en las aulas", señala Carrillo.

El impulso de innovación solidaria del principio se ha convertido en una nueva línea de negocio (Decodesk Mamparas) para una de las empresas murcianas más internacionales.

ARTE PARA FACHADAS

Su producto más competitivo es, desde hace una década, la celosía escultórica para todo tipo de soluciones, desde grandes fachadas para centros comerciales, hoteles y sedes públicas, a cabeceros de cama. Los proyectos arquitectónicos más creativos del territorio nacional los reclaman para dejar su impronta artística en revestimientos con formas orgánicas y marinas que restan la sensación de frialdad a las grandes moles de hormigón. Fuera de las fronteras nacionales, aportan su remate decorativo en edificios del Reino Unido, Italia, Francia, Holanda, pero también de otros continentes, como los trabajos realizados en Chile, México, Marruecos, Argelia y Rusia, entre otros países.

El CEO destaca como proyecto señero de la empresa la fachada de 3.000 metros cuadrados que realizaron para la sede de 5 plantas de empresa Cualtis, en Madrid. El artista urbano Suso33 dio vida al enorme panel con forma de entramado vegetal, incorporando infinidad de siluetas humanas de colores. "Colaboramos con los arquitectos de cada proyecto, nos adaptamos a sus ideas, pero también proponemos soluciones, por eso nunca hacemos lo mismo", afirma Carrillo.

DE UNA ALMENDRA A UN RASCACIELOS

Un equipo de 25 profesionales, entre ellos dos arquitectos, se encuentra detrás de los vistosos despliegues de Decodesk. "La capacitación técnica es el principal valor de la empresa. Hay pocas con tanta experiencia, el conocimiento y la versatilidad para aportar soluciones", destaca el CEO.

La investigación para evolucionar materiales y formas fue desde el pilar competitivo desde los inicios. "Comenzamos trabajando con un polímero hecho con cáscara de almendra con resina, como sustituto de la madera, y vimos que funcionaba para revestimientos decorativos", describe Carrillo cómo despuntó la firma en el sector de la decoración de fachadas. "Trabajando en proyectos singulares fuimos generando un rango de productos nuevos y originales", afirma.

Su celosía molecular luce en el restaurante Sommelier, de Lisboa, y sus paredes caladas trazan sugerentes laberintos en los pasillos de un prestigioso spa italiano. De su constante innovación para responder a necesidades arquitectónicas, surgió su celosía 'fonoabsorbente', como la que decora el techo de más de mil metros cuadrados del club Tao en Sochi (Rusia).

ENTRE VALENCIA Y MÉXICO

Mirando al futuro, el empresario percibe una continuidad en la demanda de sus productos debido a la dinámica de reformas periódicas que la hostelería y los centros comerciales asumen para ofrecer nuevas experiencias a sus clientes. Además de estudiar un proyecto nuevo a realizar en Máxico, se sumergen en los próximos meses en un ilusionante reto "con una espectacular intervención en un centro comercial en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, de Valencia, que se convertirá en un trabajo señero para Decodesk", afirma Carrillo. Una de sus fachadas ondulantes dejará la marca del fabricante murciano en la capital de la Comunidad Valenciana.

Esa continua búsqueda responde a "la innovación, que es un pilar del crecimiento y del mantenimiento de cualquier empresa. Está en nuestro ADN", señala el CEO. Decodesk ha seguido una estrategia propia para asegurar su cuota de mercado, con la singularidad de fabricar "un producto muy especial". "Nuestro hueco es tan pequeño que lo llenamos con una filosofía de buen hacer", indica el empresario.

A pesar de contar ya con una trayectoria sólida, a la marca de Santomera no le son ajenos los desafíos de "las empresas innovadoras de la Región para llevar a cabo sus ideas cuando no tienes aval ni patrimonio", asevera Carrillo, quien cree que los inversores deberían "apoyar el proyecto innovador, no al empresario".

Defensor del "ingenio del empresario murciano, que tiene una gran capacidad de hacer negocios", asegura sin embargo que "en la Región falta una estructura financiera que impulse los sectores de interés y nos ayude a consolidar los nichos de mercado".