Cada empresa es una historia de superación. Empresarios como tú lo lograron con la ayuda del INFO. 

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Caso COP CAR

Caso COP CAR
A Europa con corazón

Crecimiento empresarial

El impulso al desarrollo y la transferencia tecnológica puede llegar de Europa, como le ocurrió al proyecto murciano CopCAR. Este novedoso sistema de monitorización cardiovascular alerta sobre si una persona sufre o se encuentra en riesgo de padecer un accidente cardíaco, con un evidente beneficio para la salud a través de la tecnología al alcance de todos. El ingenio ha sido ideado por el analista de sistemas Carlos Jiménez Muñoz y por el jefe de Cardiología del hospital Reina Sofía de Murcia, Tomás Vicente Vera.

En 2015, el proyecto logró pasar el filtro de la Comisión Europea para acceder al programa Instrumento Pyme, en el que colaboran socios de la Enterprise Europe Network, la mayor red de apoyo a las pymes europeas  con la misión de impulsar la competitividad a través de la internacionalización, la transferencia tecnológica y el acceso a la financiación. El apoyo europeo llegó acompañado por un cheque de 50.000 euros para desarrollar la idea de los dos emprendedores.

La aplicación tecnológica pretende cuidar el corazón de los usuarios de la manera más sencilla. El analista Carlos Jiménez explica que "hemos desarrollado un sistema inalámbrico, único en el mundo, que a través de una camiseta sensorizada y una 'app' en el 'smartphone' controla a los usuarios en tiempo real y que, al estar integrado dentro de la plataforma del Servicio de Emergencias 112, genera automáticamente un protocolo de intervención en caso de detectar síntomas de infarto o cualquier otro riesgo cardiovascular".

¿Cómo accedió CopCAR al programa europeo? La línea de financiación está limitada a empresas altamente innovadoras y ambiciosas, con gran potencial de crecimiento y expansión internacional que buscan comercializar un producto, proceso, diseño, servicio o tecnología. CopCAR encajaba a la perfección en los requisitos, pero aún había que dar todos los pasos con éxito, lo que logró con el asesoramiento cercano de los técnicos del INFO.

En el proceso previo, el emprendedor debe convencer a los evaluadores de la Comisión Europea de las ventajas de apoyar su proyecto, por medio de una prueba de fuego que incluye la exposición de la viabilidad técnico-económica de la idea, su mercado potencial la inversión tecnológica, el crecimiento y la clientela potencial, el retorno de la inversión (ROI) y otros aspectos.

DE LA MANO DE UN ASESOR

"En este punto el asesoramiento juega un papel importantísimo", como señala Carlos Jiménez. Y decisivo, ya que si finalmente la propuesta convence a la Comisión, la pyme dispone de una subvención de 50.000 euros para realizar el estudio de viabilidad del proyecto.

En la segunda fase, la empresa lanza su producto al mercado y lleva a cabo actividades de demostración de sus prototipos. La Comisión financia el 70% de los costes del proyecto, que deberá contar con un plan comercial detallado. Ya en la tercera fase, se contemplan acciones directas, amparadas por la Comisión, para la comercialización e implantación definitiva en el mercado a través de acciones de 'networking', búsqueda de nuevois instrumentos de financiación e inversores, formación y otras actuaciones.

En la actualidad, CopCAR cuenta con capital de la sociedad 2UP Seed Capital, que dispone de socios dentro de la red privada de inversores MurciaBan, impulsada por el INFO, y también de Empresarios Murcianos de gran prestigio como socios inversionistas de carácter privado.

La firma ha superado con éxito su periodo de pruebas en pacientes, con un grado de fiabilidad superior al 90%, conseguido tras siete años de investigación científica y tecnológica propia desarrollada en la Región de Murcia.

“Más de 130.000 personas mueren al año en España por una enfermedad relacionada con el corazón. Hemos reducido en un 80% el tiempo de estabilización del paciente con crisis cardíaca, disminuyendo, así, el índice de mortalidad, riesgo de secuelas y gasto derivado”, indica Jiménez, para quien el procedimiento también contribuye a reducir el miedo psicológico de los afectados cardiológicos.